10 de abril de 2010

También te atiende a domicilio


Barcelona rindió, acaso, la prueba que le faltaba: exhibió caracter y fútbol en el Santiago Bernabéu y humilló una vez más en los últimos tiempos a su más acérrimo rival, el Real Madrid. Esta vez no hubo goleada, pero fue un 2-0 tan inobjetable como que el los catalanes son hoy por hoy los líderes indiscutidos del fútbol mundial.

Tras un comienzo muy luchado, los dirigidos por Guardiola empezaron a dominar las acciones y lograron desnivelar a los 33 minutos de la primera parte, cuando Lionel Messi apareció como un rayo en el área rival para controlar un delicioso pase de Xabi y sentenciar la resistencia de Casillas. La Pulga, que atraviesa el momento más espectacular de su carrera, volvía a ser decisivo.

El Real, que tuvo como titulares a Ezequiel Garay, Fernando Gago y Gonzalo Higuaín, nunca tuvo el dominio del juego y tras la desventaja se descontroló, adelantó sus líneas y se expuso a las réplicas azulgranas.

Barcelona se tomó un tiempo, pero liquidó el juego bastante antes del cierre, a los 10 del complemento, cuando Pedro, el único compañero de ataque de Messi, recibió otro muy buen pase de Xabi para definir con categoría. De ahí al final fue un monólogo de los catalanes que vovieron a sacar pecho en Madrid y tienen la Liga a alcance de la mano.

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